Un sábado a la mañana sin vos, me hubiera levantado, hubiera prendido la tele y me hubiera mirado toda la programación matutina de Warner. Un sábado a la mañana con vos hubiéramos dormido hasta tarde. Un sábado a la mañana sin vos, me fui corriendo al Parque Saavedra, a donde fuimos a andar en bici, sólo para volver a hacer ese camino. Un sábado a la mañana del resto de nuestra vida juntos, sería feliz haciendo esos paseos con vos, tomando un café a la mañana, aunque protestes por querer dormir hasta tarde. Después almorzaríamos y nos iríamos a pasar la tarde en el club. O podríamos almorzar allá también.
Todavía quedan algunos sábados de estudio, yo lo se, pero qué son 5 sábados en el resto de una vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario