sábado, 2 de abril de 2011

Sábado am

Un sábado a la mañana sin vos, me hubiera levantado, hubiera prendido la tele y me hubiera mirado toda la programación matutina de Warner. Un sábado a la mañana con vos hubiéramos dormido hasta tarde. Un sábado a la mañana sin vos, me fui corriendo al Parque Saavedra, a donde fuimos a andar en bici, sólo para volver a hacer ese camino. Un sábado a la mañana del resto de nuestra vida juntos, sería feliz haciendo esos paseos con vos, tomando un café a la mañana, aunque protestes por querer dormir hasta tarde. Después almorzaríamos y nos iríamos a pasar la tarde en el club. O podríamos almorzar allá también.
Todavía quedan algunos sábados de estudio, yo lo se, pero qué son 5 sábados en el resto de una vida.

viernes, 1 de abril de 2011

Las razones

Viste cuando llaman a ex parejas y dicen “esta es mi última chance”? no se si alguna vez le habrá servido a alguien su “última chance”. Dudo que alguna vez haya servido. Pero bueno, me pareció por un lado bueno para empezar. Nunca me olvido de una de las primeras veces que chateamos. Era la tarde. En esa época chateabamos a la tarde xq yo no trabajaba todavía, y vos volvías a esa hora de la facu. Ahí me contaste que escuchabas la Metro. Y yo también. Y fue una de las tantas coincidencias que encontramos al principio.
El otro día me puse a pensar en la primera vez que nos separamos (porque nunca nos peleamos… te acordas cuando hablabamos con Ana y Ari de que nunca nos peleabamos, y nuestra primer pelea fue por no pelearnos??? Fue en tu casa, un fin de semana a la tarde). Ahí me dijiste que no querías que fueramos y volvieramos para no olvidarte de lo buena que había sido la relación, y después de nuestra última charla, la del otro día, sentí que eso fue lo que había pasado.
Hoy por ejemplo, que es viernes a la noche, hubieramos cenado en tu casa. Pollo o milanesas de pollo, con arroz con salsita. Riquísimo. Un sabor que no dejo de recordar ni de extrañar. Después hubieramos mirado una peli, o ido al cine, y nos hubieramos vuelto a dormir a tu casa. Como todos aquellos hermosos viernes, cuando mirabamos Sex and the City (“las chicas”) entero.
Qué hubiera pasado el sábado no lo se. Es incierto. Hubo muchos tipos de sábados. Por eso puedo decirte cómo me imagino los sábados del futuro de mi vida al lado tuyo. Me imagino yendo a andar en bici (yo ya sin miedo a que me atropeye un colectivo) a la mañana, aunque no te guste levantarte a la mañana, siento que en algún momento te voy a convencer. A la tarde podríamos ir al río, o al club. Al club juntos, yendo a remar, que me lleves a conocer la isla. Y por supuesto la infaltable vuelta a casa, en el fiesti, escuchando Aspen de los sábados tipo 7 de la tarde. Hora a la que pasan las canciones que te sabes todas. Come to decide that the things that I tried where in my life just to get high on / when I sit alone come get a little known but I need more than myself this time / step from the road to the sea to the sky and I do believe it, we rely on / when I lay it on come get to play it on all my life to sacrifice….. Esa canción me hace acordar a una tarde que nos fuimos a tomar mate a Palermo. Me acuerdo hasta de donde estacionamos el auto. Y cuando volviamos, nos agarró una barrera eterna y nos cantamos toda la canción.
Espero lograr de esto una serie de recuerdos que no queden en la nada. No puedo vivir con la idea de pensar que van a ser solamente recuerdos y nada más. No puedo hacerlo.
Anoche soñé con pupi. Pupi no va con mayúsculas. Y yo lo llevaba a pupi como si fuera a un campamento o a un viaje. Y cuando estábamos yendo, una de mis amigas que iban conmigo me lo sacaban y cuando volviamos, yo pensaba que lo tenían ellas, pero lo encontré tirado en la calle lleno de barro. Como si hubieran pasado los días y nadie lo hubiera agarrado. Y yo lloraba y les decía que cómo me podían haber hecho eso y los abrazaba a pupi fuerte fuerte y no me alejaba de decir. No se qué querrá decir ese sueño, que ahora que te lo cuento, me llena de la misma cantidad de lágrimas que soñé anoche.